DÍA DE LA EDUCACIÓN EN LA FE

 

Domingo, 30 de septiembre de 2012
XXVI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

CARTA DE LOS OBISPOS DE ARAGÓN CON MOTIVO DE LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LA EDUCACIÓN EN LA FE EN NUESTRAS DIÓCESIS

Con particular afecto y renovado entusiasmo los obispos de la Iglesia que peregrina en Aragón nos dirigimos a vosotros, sacerdotes, catequistas, educadores y padres cristianos, que colaboráis con nosotros en la hermosa tarea de la transmisión de la fe.

Este año la celebración del “Día de la Educación en la Fe” tiene un significado especial porque, como bien sabéis, el Papa Benedicto XVI nos anunció en octubre del año pasado la celebración de un Año de la Fe. Éste comenzará el próximo día 11 de octubre, justo en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.

El inicio del Año de la Fe coincide no solo con el cumplimiento de los cincuenta años de la apertura del Concilio Vaticano II, sino también con el cumplimiento de los 20 años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. Ambos acontecimientos han marcado profundamente la historia de la Iglesia. Reflexionar y asimilar su contenido nos conduce a un mayor compromiso eclesial en favor de la nueva evangelización, con el fin de descubrir la alegría de creer y recobrar el entusiasmo por comunicar la fe.

El Papa nos recuerda en la carta apostólica Porta Fidei “la exigencia de redescubrir el camino de la fe para iluminar de manera cada vez más clara la alegría y el entusiasmo renovado del encuentro con Cristo”. En esta profunda crisis de fe que afecta hoy a muchas personas “debemos ponernos en camino para rescatar a los hombres del desierto y conducirles al lugar de la vida, hacia la amistad con el Hijo de Dios, hacia aquel que nos da la vida, y la vida en plenitud”.

En este Año de la Fe somos invitados a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. El gozo que produce el encuentro con Cristo, esto es, el percibir su profundo y gratuito amor, nos lleva a comunicar esta gratificante experiencia a todos nuestros hermanos. Esta comunicación debe brotar de lo más profundo de nuestro corazón, pues en ese corazón reside la conciencia moral, que es el sagrario del hombre, ese núcleo de la persona en el que ésta se encuentra a solas con Dios y en donde resuena la voz misma del Altísimo. Gracias a la conciencia, que es objetiva y universal, conocemos la ley moral, cuyo contenido estriba en el amor a Dios y al prójimo. Finalmente, el Año de la fe nos lleva a “un compromiso eclesial más autoconsciente y decidido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe”.

Esta fe no debe quedarse en el plano individual, sino que debe ser vivida y celebrada en y con la Comunidad. Se trata de una fe que nos debe llevar a anunciarla con valentía y con alegría, sabiendo que es el mayor don que hemos recibido y que, por eso mismo, lo comunicamos a todos sin complejos, si bien con el mayor respeto a la libertad de todos y de cada uno. Nosotros debemos imitar a los apóstoles, que, fortalecidos por la venida del Espíritu Santo, partieron a comunicar la Buena Nueva al mundo entero, siguiendo el mandato de Jesús de llevar el Evangelio a toda criatura y de anunciar a todos, sin temor alguno, la alegría de la resurrección de la que habían sido testigos.

Os invitamos a participar con verdadero ardor en las distintas actividades que en las diócesis y en las parroquias se van a organizar para fortalecer nuestra fe y poder comunicarla a nuestros hermanos. El Papa nos invita, en este Año de la Fe, a releer y a estudiar los documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo “Maior” de la Iglesia Católica. Nos encontramos ante una buena ocasión para ello.

Que el Espíritu descienda sobre nosotros, conmueva nuestros corazones y nos impulse a ser buenos transmisores de la fe en este año, que es un año de especial gracia del cielo.

Recibid nuestra bendición y nuestro cordial afecto,


† D. Manuel URENA PASTOR,ARZOBISPO DE ZARAGOZA
† D. Alfonso MILIAN SORRIBAS, OBISPO DE BARBASTRO-MONZON
† D. Carlos-Manuel ESCRIBANO SUBIAS, OBISPO DE TERUEL-ALBARRACIN
† D. Julián RUIZMARTORELL, OBISPO DE HUESCA Y DE JACA
† D. Eusebio HERNANDEZ SOLA, OBISPO DE TARAZONA

 



 
 

OBISPADO DE TERUEL Y DE ALBARRACÍN
PLAZA FRANCÉS DE ARANDA, 4
44001  TERUEL
TL. 978619950  FAX. 978619951
E-MAIL: tesecre@planalfa.es
WEB: www.diocesisdeteruel.org