Entrevista a Santos Abril Castelló en Diario de Teruel

 

ALBERTO FUERTES / Alfambra - Diario de Teruel 29/08/2010

Fue Nuncio del Papa Juan Pablo II en Argentina (nombrado en marzo de 2000). Cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Teruel y fue ordenado sacerdote con 25 años. Inició su labor pastoral en la parroquia de Santa Eulalia del Campo. Se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de Santo Tomás y, posteriormente, en Derecho Canónico por la Universidad Gregoriana. (Alfambra, 21-09-1935) Nuncio del Papa Juan Pablo II en Argentina (nombrado en marzo de 2000). Cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Teruel y fue ordenado sacerdote con 25 años. Inició su labor pastoral en la parroquia de Santa Eulalia del Campo. Se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de Santo Tomás y, posteriormente, en Derecho Canónico por la Universidad Gregoriana. Diplomático por la Pontificia Academia Eclesiástica en 1967 inició su labor, como secretario, en la Nunciatura Apostólica de Pakistán pasando, después de cuatro años, a la de Turquía. En 1985 fue consagrado obispo, en la catedral de Teruel, por el Secretario de Estado Vaticano, monseñor Casaroli y designado arzobispo titular de Tamada. En los años 80, siendo Jefe del Sector de Lengua Española en la Secretaría de Estado, fue profesor de español del papa Juan Pablo II, al que acompañó en diversos viajes a naciones de habla hispana. Ha ejercido como Nuncio titular en diferentes países, en la actualidad lo es de Eslovenia.

- En primer lugar, destacar su gran carrera profesional en la vida eclesiástica ¿Cuál ha sido su mejor y su peor momento?

- Creo que en mi ya larga vida diplomática, porque son 25, lógicamente, ha habido momentos fáciles y también momentos difíciles. Entre los más agradables yo no dudo en destacar mi contacto tan personal que tuve, durante casi ocho años, con el Papa Juan Pablo II. He tenido que colaborar con cuatro Papas (Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y el actual, Benedicto XVI) y sobretodo es lógico que dado que me eligió el Papa Juan Pablo II para que le enseñara el español, hecho que se ha conocido en todo el mundo, porque lo reveló él mismo.
Momento difícil, fue sin duda alguna el de la guerra de Kosovo, cuando estaba entonces como Nuncio en Belgrado, en la entonces República Federal Yugoslava y en el que los bombardeos eran muy frecuentes; hubo momentos no solamente difíciles sino también peligrosos, porque hubo bombardeos muy cercanos. Sin embargo el recuerdo que mantengo de eso no es malo, ni mucho menos, sino que es, por una parte, agradable.

- Se han celebrado este año las diferentes bodas de oro y de plata en el obispado. En su caso, de oro sacerdotal y de plata episcopal, ¿cómo se siente uno al recibir ambas condecoraciones?
- Han sido una celebraciones que me dejan recuerdos muy agradables. Yo quería celebrar las bodas de oro sacerdotales en Yugoslavia, y quería ir de una forma privada a celebrarlo en el Santuario Nacional. Pero apenas se enteraron los obispos de allí, de Eslovenia, de que tenía esa intención, dijeron usted es el Nuncio  y nosotros, todos los obispos, nos vamos con usted a su país, como un homenaje que le queremos hacer al Nuncio. Y lo celebramos en el Santuario Nacional con  todos los obispos de Eslovenia, dos Nuncios amigos, varios otros obispos, y el templo nacional estaba lleno de amigos y representantes de la Iglesia, algunos embajadores, etc. Volví a Teruel para celebrarlo con el resto de sacerdotes de la diócesis, que celebrábamos los 50 y 25 años.

-Hay una calle de su pueblo dedicada a Santos Abril ¿qué significó eso para usted?
-Yo lo recibí como un  agradecimiento por parte del pueblo. La realidad es que me habían propuesto dedicarme la plaza central, pero yo la rechacé ya que no convenía, porque creía que debía estar dedicada al acontecimiento histórico más importante y fue el hecho de haber tenido una orden religiosa militar, que es la Orden de Alfambra o de Montegaudio, y que por tanto debía llevar ese nombre. La calle se sitúa donde está mi casa natal.

-El Papa Juan Pablo II aprendió a hablar castellano gracias a usted, ¿no es así? ¿Fue una tarea fácil o difícil?
-La tarea fue, en primer lugar, muy agradable, porque yo sabía lo que significaba tener contacto con una persona como Juan Pablo II. Fue fácil desde el punto de vista de que él tenía una facilidad anormal para aprender lenguas. Lograba aprender las lenguas de una forma que me asombró por el poco tiempo que tenía para dedicarlo a ello. En mi primer viaje con él, que fue a México, yo veía que cada día que pasaba parecía que aprendía la lengua repirando. Y eso pues me dio mucha alegría. Con alumnos de este tipo se puede estar agradecido.

-¿Cuál es su situación laboral actual? ¿Y dónde reside?
-Resido habitualmente en Eslovenia. He estado encargado en Argentina, en Eslovenia, de Bosnia-Herzegovina y Macedonia, pero con residencia habitual en Eslovenia. Desde el primer momento indiqué que no quería tener Bosnia-Herzegovina, porque había tenido un nuncio separato, y después de varias insistencias, lo hicieron.

-¿Echa de menos su pueblo natal y su familia?
-Lógicamente que se escha de menos. Aunque estés adaptado y acostumbrado, hay muchos momentos en los que te acuerdas de la familia, sobretodo. Hay momentos de privacidad, en los que no eres el personaje internacional, no eres el diplomático, el embajador... no eres el personaje al que piden entrevistas, que tiene que asistir a reuniones de carácter internacional, encuentros con el cuerpo diplomático... Cuando te encuentras en tu ambiente personal, te da otra dimensión de la privacidad. Aquí soy, desde ese punto de vista, más libre, y no está mal perder esa dimensión de personaje, para ser simplemente tú con tu familia y amigos, y desconectar de tu trabajo ordinario.

-Su último libro ¿a qué o a quién esta dedicado?
-Es un libro de recuerdo de mis 50 años de ordenación y 25 años como Obispo. Está la carta que me envió el Papa por mi celebración de las bodas de oro y plata; se recoge, también, la felicitación del Cardenal y Secretario de Estado del Vaticano; extractos de diferentes homilías mías, escritas en esloveno... También se recogen diversas fotografías de lo que ha sido mi trayectoria eclesiástica, mi contacto con los distintos Papas, con sacerdotes; y otras de recuerdo de mis viajes con el Papa Juan Pablo II a los diferentes países.

 






 

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